Ciénaga grande de Lorica
introducción
En este blog hablaremos sobre la Ciénaga grande de Lorica y haremos un recorrido por todas sus extensiones relatando todos los cambios que esta ha sufrido a lo largo de la historia, cultura el porque todos nosotros debemos tomar conciencia de la importancia de esta en la preservación de su fauna y flora, como el hombre esta afectando el bioma natural de esta las consecuencias de la tala indiscriminada y el uso inadecuado de sus recursos y todas las actividades que de una u otra forma la afectan.
Objetivos
resaltar la importancia de la ciénaga grande de Lorica y de igual manera
destacar la formación geológica dar a conocer que aspectos están afectándola
La ciénaga grande de Lorica está ubicada sobre la margen derecha del río Sinú, en la parte norte del departamento de Córdoba. Su posición astronómica es de 9° de latitud norte y 75° 40 ‘de longitud oeste, correspondiente
Bosque húmedo tropical (bh-t). La formación geológica del lecho de la Cienaga Grande de Lorica, corresponde al Cuaternario; y está asociada con las planicies fluviolacustres, que comprende a diques naturales, bacines, complejos de diques, valles estrechos y terrazas. La rivera de inundación del río Sinú más amplio e importante, se encuentra hacia la parte Nor oriental, siendo esta más ancha que la occidental debido a la inclinación del terreno donde se presenta la rápida sedimentación del río en relación con las orillas o valles.
La inclinación del terreno de la parte nor oriental donde se encuentra la Cienaga Grande de Lorica, es el resultado del volcanismo que se presentó en Colombia en la era Terciaria o Cenozoica de los periodos Mioceno y Pliopceno y especialmente durante la era actual o Cuaternaria. Después del levantamiento de la cordillera oriental en el país,
la ciénaga Grande cumple un papel muy importante en la subsistencia de numerosas poblaciones que viven en sus alrededores e interior. Define una cuenca de 3.140 Kilómetros cuadrados que comprende parte de los municipios de Lorica, Purísima, Momil, San Andrés de sotavento, Chimá, Ciénaga de Oro, Cereté y San Pelayo, así mismo su espejo de agua ha sido estimado en 44.000 hectáreas , picos máximos.
Hoy todas las especies están siendo afectadas y su supervivencia está amenazada. Los humedales vienen sufriendo un deterioro de sus componentes físicos y biológicos; se están secando gradualmente debido a la invasión de los pobladores que hacen sus propias adecuaciones para extraer el agua, y a la intervención de empresas que explotan el recurso hídrico sin un manejo ambiental apropiado.

